Depresión Y Estrés Causante De Ataques De Pánico

El
ataque de Pánico es una crisis de angustia que se presenta súbitamente, puede o no aparecer relacionado con motivos situacionales, se identifica a través de episodios de temor muy intenso acompañado por manifestaciones físicas y psíquicas; las mujeres son las más afectadas, en una relación de 2 a 1; su origen se relaciona con depresión y estrés, así como con la falta de algunas sustancias neurotransmisoras en el cerebro. Estas personas son incapaces de sobreponerse a estos eventos y se les debe comprender y recomendarles que busquen la ayuda de un psiquiatra. Un ataque de pánico es la aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, que inicia bruscamente y alcanza su máxima expresión durante los primeros 10 minutos, y está acompañado de cuatro ó más de los siguientes síntomas: • Palpitaciones o elevación de la frecuencia cardiaca. • Sudoración. • Temblores. • Sensación de ahogo o falta de aliento. • Percepción de que un objeto obstruye la garganta. • Opresión o malestar torácico. • Náuseas o molestias abdominales. • Inestabilidad, mareo o desmayo. • Pensar que lo que ocurre es irreal. • Miedo a perder el control, volverse loco o tener miedo a morir. • Sensación de entumecimiento u hormigueo (parestesias). • Escalofríos o sofocaciones. Estos ataques ocurren en forma espontánea y en cualquier momento, incluso durante el sueño, y dado que no se puede predecir cuándo se presentarán, muchas personas viven en un estado de preocupación continua temiendo que puedan sufrir otro ataque en cualquier momento. La mayoría de estos episodios duran sólo unos minutos en casos muy raros, hasta una hora. Algunas veces los síntomas de este desajuste emocional hacen pensara la persona que su vida corre peligro, a tal grado que cree que está teniendo un ataque al corazón, padeciendo un problema respiratorio o gastrointestinal, o un trastorno neurológico, tienen miedo de estar perdiendo el control o convirtiéndose en psicótico. Es común que el enfermo manifieste intensa ansiedad entre cada uno de los episodios, por lo que no resulta extraño que se desarrollen fobias acerca de los lugares en los que se produjeron dichos ataques, como supermercados, gasolineras o aviones, entre otros. 
Se calcula que este problema lo sufre un 5 por ciento de la población general y casi el 14 por ciento de los pacientes cardíacos. Es más frecuente en las mujeres y a menudo comienza al final de la adolescencia. Esta patología puede relacionarse con otros padecimientos, en su mayoría depresión y consumo de ciertas sustancias; aproximadamente 30% de los enfermos abusan del alcohol, y 17% de drogas como cocaína y marihuana, como consecuencia de intentos sin éxito para reducir la angustia causada por su enfermedad. Los ataques de pánico repetidos pueden tener efecto devastador sobre la persona que los padece. Es necesario que se tenga en cuenta la importancia del tratamiento:
• Si no se tiene la atención médica necesaria, el paciente puede seguir manifestando ataques de pánico durante años, lo cual puede llegar a interferir seriamente en sus relaciones familiares y laborales. • Su modo de vida queda dramáticamente restringido porque, la persona puede comenzar a eludir aquellas situaciones en las que cree que podría sufrir un ataque de pánico. • Algunas personas limitan su productividad laboral, ya que los síntomas pueden impedir que realicen viajes de negocios, o quesean incapaces de permanecer en el lugar visitado. • Muchos individuos sufren depresión y piensan en el suicidio; otros buscan reducir los síntomas del pánico mediante el consumo de alcohol u otras drogas. Los expertos creen que este tipo de patología se relaciona concierto desorden cerebral, un desequilibrio de algunas sustancias neurotransmisoras, entre ellas la serotonina, la cual está implicada en la regulación de la temperatura, percepción sensorial y en proporcionar al organismo sensaciones placenteras. La falta de serotonina es una de las evidencias de un proceso depresivo, que es muy común en personas que sufren ataques de pánico; es por ello que el psiquiatra recomendará un antidepresivo que regule la presencia de dicha sustancia, lo cual se complementará en muchos casos con un ansiolítico (medicamento para combatir la ansiedad). E tratamiento podría incluir sesiones de psicoterapia cognitiva-conductual(TCC), que enseña a las personas a enfrentarse a los ataques de pánico de una manera diferente. La mayoría de los pacientes presentan progresos significativos después de algunas semanas de terapia, aunque en ciertos casos puede requerirse un tratamiento más largo, porque son comunes las recaídas. Existen especialistas en salud mental que utilizan el psicoanálisis para sanar esta patología, lo cual ayuda al enfermo a descubrirlas causas de su malestar por sí mismo y, después, cuando concientiza lo que le genera angustia o ansiedad, trata de enfrentar la situación.
Junior Solis.
|