
Codeína (codeine)
Acción terapéutica.
Analgésico,
antitusivo.
Propiedades.
La codeína (codeine) es
un alcaloide del opio (0,5g%), hipnoanalgésico y antitusivo con una serie de
acciones similares a la morfina. A diferencia de esta última tiene una
efectividad por vía oral que llega a 60% de la parenteral, ya fuere como
analgésico o depresor respiratorio. Son pocos los opioides que poseen tan
alta relación de potencia oral/parenteral. La eficacia oral de este
compuesto se debe al menor metabolismo hepático de primer paso o
presistémico.
Luego de
absorbida la codeína es metabolizada en el hígado y excretada principalmente
en orina, en su mayor parte como metabolitos inactivos. Una pequeña fracción
(10%) de la codeína administrada es desmetilada produciéndose morfina que,
por lo tanto, puede encontrarse libre y conjugada en la orina luego de la
administración de dosis terapéuticas de codeína. Esta presenta una afinidad
relativamente baja por los receptores opioides y gran parte de su efecto
analgésico se debe a su conversión a morfina; sin embargo, en sus acciones
antitusivas es probable que participen distintos receptores que fijan la
codeína.
La vida media
plasmática es de 2 a 4 horas.
Indicaciones.
controla el dolor moderado
a severo y el dolor de enfermedades terminales. Tos peligrosa, (hemoptoica,
convulsiva, posoperatoria).
Dosificación.
Analgésico: la
dosis debe ajustarse de acuerdo con la severidad del dolor y con la
sensibilidad de cada paciente. Dosis usual: 60mg a 80mg/día repartidos en 4
o 6 tomas diarias. Tos peligrosa: 40mg a 60mg/día en 3 tomas diarias.
Reacciones adversas.
Los efectos
adversos más comunes son: mareos, sedación, náuseas y vómitos. La codeína
puede causar en el nivel del SNC: somnolencia, embotamiento, letargia,
disminución del rendimiento físico y mental, ansiedad, temor, disforia,
cambio de carácter y depen-dencia física (menor poder adictivo que la
morfina); en el tracto gastrointestinal: náuseas y vómitos que pueden
requerir tratamiento con antieméticos. En caso de ser necesario, aumentar la
dosis para lograr un importante efecto analgésico. El uso crónico puede
producir constipación. En el aparato respiratorio puede producir una
depresión respiratoria dosis-dependiente al actuar directamente sobre el
centro respiratorio. En el aparato genitourinario: espasmo ureteral, espasmo
del esfínter vesical y retención urinaria (raramente). La codeína es una
droga inductora de abuso. La dependencia física y psíquica, y la tolerancia
se desarrollan luego de dosis repetidas.La dependencia psíquica, condición
en la cual se requiere continuar la administración para prevenir la
aparición del síndrome de abstinencia, asume significación clínica sólo
después de varias semanas de dosis orales continuadas. La tolerancia (son
requeridas altas dosis para producir el mismo grado de analgesia), se
manifiesta por una duración de acción acortada y una disminución de la
efectividad analgésica. El tiempo en que se desarrolla esta tolerancia varía
según cada paciente. El cuadro de sobredosis es grave y se caracteriza por
depresión del sensorio (coma), respiratoria y cardiovascular (hipotensión
marcada); miosis, flaccidez o convulsiones. El tratamiento puede realizarse
con antagonistas de los receptores opioides (ej.: naloxona).
Precauciones y advertencias.
Depresión
respiratoria en pacientes susceptibles. Aumento de la presión intracraneana
y lesión cerebral, por los efectos depresores respiratorios y su capacidad
de elevar la presión del líquido cefalorraquídeo. El uso de narcóticos puede
oscurecer el diagnóstico o el curso clínico de pacientes con dolor abdominal
agudo. Tratándose de un analgésico narcótico debe ser usado con suma
precaución en pacientes ancianos o debilitados y en aquellos con
insuficiencia renal o hepática, enfermedad vesicular, daño respiratorio,
arritmias cardíacas, trastornos en el tracto gastrointestinal,
hipotiroidismo.
Interacciones.
Los pacientes
que reciben otros analgésicos narcóticos, antipsicóticos, ansiolíticos u
otros depresores del SNC (incluso alcohol) juntamente con codeína pueden
mostrar un efecto aditivo en el nivel de la depresión del SNC. El uso de
IMAO y antidepresivos tricíclicos con codeína puede aumentar el efecto
antidepresivo de la codeína. El uso concomitante de anticolinérgicos puede
producir íleo paralítico.
Contraindicaciones.
Embarazo,
lactancia, hipersensibilidad o intolerancia a la codeína y otros
morfinosímiles.
|