
Diazepam (valium)
Acción terapéutica.
Ansiolítico,
miorrelajante, anticonvulsivo.
Propiedades.
Las
benzodiazepinas actúan en general como depresores del SNC, desde una leve
sedación hasta hipnosis o coma lo que depende de la dosis. Se piensa que su
mecanismo de acción es potenciar o facilitar la acción inhibitoria del
neurotransmisor ácido gamma aminobutínico (GABA), mediador de la inhibición
tanto en el nivel presináptico como postsináptico en todas las regiones del
SNC. Se absorbe bien en el tracto gastrointestinal y cuando se inyecta en el
músculo deltoides, en general la absorción es rápida y completa. El estado
de equilibrio de la concentración plasmática se produce entre los 5 días y 2
semanas después del comienzo del tratamiento. La eliminación es lenta ya que
los metabolitos activos pueden permanecer en la sangre varios días o semanas
produciendo posiblemente efectos persistentes. El comienzo de la acción se
evidencia entre los 15 y 45 minutos después de su administración oral, por
vía IM antes de los 20 minutos y por vía IV entre 1 y 3 minutos. Se elimina
por vía renal.
Indicaciones.
Comprimidos:
ansiedad, trastornos psicosomáticos, tortícolis, espasmos musculares.
Ampollas: sedación previa a intervenciones (endoscopias, biopsias,
fracturas); estados de agitación motora, delirium tremens, convulsiones.
Dosificación.
Las dosis
óptimas deben ser evaluadas para cada paciente. Ansiedad: 5 a
30mg/día. Espasmos musculares: 5 a 15mg/día. Convulsiones: 10 a 20mg. Niños:
0,2mg/kg/día. Es conveniente que los tratamientos de la ansiedad o
trastornos psicomotores no sobrepasen las 4 semanas.
Si fuere
necesario continuarlos más allá de estos plazos, la suspensión deberá ser
gradual. Ancianos y pacientes desnutridos requieren dosis menores debido a
variaciones en la sensibilidad y farmacocinética.
Reacciones adversas.
Sedación,
somnolencia, ataxia, vértigo, hipotensión, trastornos gastrointestinales,
retención urinaria, cambios en la libido, ictericia, discrasias sanguíneas.
Reacciones paradójicas: excitación y agresividad (niños y ancianos). La
administración parenteral puede producir hipotensión o debilidad muscular.
En pacientes
geriátricos o debilitados así como en niños o individuos con enfermedades
hepáticas, aumenta la sensibilidad a los efectos de las benzodiazepinas en
el SNC.
Precauciones y advertencias.
Las
benzodiazepinas pueden modificar la capacidad de reacción cuando se manejan
vehículos o máquinas de precisión. La dependencia es importante cuando se
usan dosis elevadas durante períodos prolongados. Luego de la suspensión
brusca pueden aparecer depresión, insomnio por efecto rebote, nerviosismo,
salivación y diarrea.
Se han
descripto síndrome de abstinencia (estados confusionales, manifestaciones
psicóticas y convulsiones) luego de la suspensión de dosis elevadas y
administradas por largo tiempo. En embarazo, no se recomienda su uso en el
primer y tercer trimestre.
Durante la
lactancia debe ser evitada, ya que el diazepam se excreta en la leche
materna.
Interacciones.
Los efectos
sedantes se intensifican cuando se asocian benzodiazepinas con alcohol,
neurolépticos, antidepresivos, hipnóticos, hipnoanalgésicos, anticonvulsivos
y anestésicos. No debe consumirse alcohol durante el tratamiento con
benzodiazepinas.
El uso
simultáneo de antiácidos puede retrasar pero no disminuir su absorción. La
cimetidina puede inhibir el metabolismo hepático del diazepam y provocar un
retraso en su eliminación. Las benzodiazepinas pueden disminuir los efectos
terapéuticos de la levodopa, y la rifampicina puede potenciar la eliminación
de diazepam.
Contraindicaciones.
Miastenia
gravis, glaucoma, insuficiencia pulmonar aguda, depresión respiratoria,
insuficiencia hepática y renal.
Deberá
evaluarse la relación riesgo-beneficio en pacientes con antecedentes de
crisis convulsivas, hipoalbuminemia, psicosis.
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