
Nalbufina (Nubaine 10mg
/ 20mg)
Nalbufina Descripcion:
La nalbufina es un opioide sintético con propiedades agonistas
y antagonistas que está químicamente emparentado con
la naxolona (un narcótico antagonista) y con la oximorfona
(un potente analgésico narcótico). La nalbufina se utiliza
para el tratamiento del dolor entre severo y moderado asociado a algunos
desórdenes agudos y crónicos como el cáncer,
los cólicos renales o biliares, la migraña y los dolores
vasculares y para la analgesia obstétrica durante el parto.
Este fármaco no parece inducir depresión respiratoria,
al menos de una forma dosis-dependiente.
Mecanismo de acción de Nalbufina:
la nalbufina tiene una actividad mixta de agonista/antagonista
de los receptores opioides. Estos incluyen los receptores µ
(mu), k (kappa), y d (delta), que han sido recientemente reclasificados
como OP1 (delta), OP2 (kappa), y OP3 (µ).
La actividad de la nalbufina sobre los diferentes subtipos de receptores
opioides se asemeja a la de la pentazocina, si bien la nalbufina es
más potente con antagonista de los receptores OP3 y tiene menos
efectos disfóricos que la pentazocina. Son los efectos agonistas
de la nalbufina en los receptores k-1 y k-2 los que facilitan la analgesia.
Se cree que los efectos sobre los receptores kappa producen alteraciones
en la percepción del dolor así como en la respuesta
emocional al mismo, posiblemente alterando la liberación de
neurotransmisores desde los nervios aferentes sensibles a los estímulos
dolorosos. Como adyuvante de la anestesia, se cree que la nalbufina
protege el organismo frente a las agresiones ocasionadas por la cirugía.
Paradójicamente, la nalbufina puede producir síndrome
de abstinencia si se administra a pacientes opiáceo-dependientes.
Este efecto es debido a un antagonismo sobre los receptores µ.
Como la depresión respiratoria resulta de la estimulación
de los receptores µ, la nalbufina produce menos depresión
respiratoria que la morfina u otros agentes similares. Por el contrario,
la nalbufina produce más efectos disfóricos que la morfina
quizás debido a sus efectos estimulantes sobre los receptores
sigma.
Es posible la aparición de un síndrome de abstinencia
después de una administración crónica de nalbufina,
aunque siempre será menos intenso que el producido por la morfina
u otros agonistas de los receptores µ. Los efectos farmacológicos
observados después de la unión de los opioides a sus
receptores implican un segundo mensajero tal como el AMP-cíclico
que es sintetizado por la adenilato-ciclasa. Los receptores opioides
están acoplados a estos sistemas de segundos mensajetos a través
de una proteína G (así llamada porque se fija al nucleótido
de guanina). Las proteínas G se localizan en la superficie
de la célula igual que otros muchos receptores y parece ser
que interaccionan con los receptores opiodes aumentando su afinidad
hacia el opioide. La unión del opioide al receptor estimula
el intercambio de guanosina trifosfato (GPT) por guanidina difosfato
(GDP) en el complejo proteico G. A su vez, la unión del GPT
ocasiona la liberación de una proteína G que actúa
sobre la adenilato-ciclasa inhibiendo la producción de ATP.
El resultado final es una reducción de los niveles intracelulares
del AMP-cíclico.
Otras investigaciones han demostrado que los receptores µ, d
y k están asociados a canales iónicos y controlan el
flujo de los canales iónicos en las células. Los agonistas
m y k han sido asociados a un aumento de los flujos de potasio y los
receptores k a una reducción de las corrientes de calcio en
algunas células localizadas en los sistemas nerviosos de animales
y del hombre. Todos estos efectos se traducen finalmente en la reducción
de la liberación de los neurotransmisores y también
pueden estar mediados por proteínas G.
La nalbufina muestra algunos de los efectos fisiológicos de
los agonistas opiodes tales como un aumento del tono muscular en la
porción antral del estómago, en el intestino delgado
(especialmente en el duodeno), el intestino grueso y los esfínteres.
La nalbufina también reduce la secreción gástrica,
la pancreática y la biliar. Como resultado final se produce
constipación y ralentización de la digestión.
El tono del músculo detrusor de la vejiga, los uréteres
y el esfínter es aumentado, lo que a veces ocasiona retención
urinaria. La hipotensión es probablemente debida a un aumento
en la secreción de histamina y/o a una depresión del
centro vasomotor en la médula, aunque este efecto es menor
con la nalbufina que otros agonistas opioides. La inducción
de náuseas y vómitos se debe posiblemente a un efecto
directo sobre los centros quimioreceptores
Farmacocinética de nalbufina:
Debido a la extensa metabolización hepática
que experimenta la nalbufina no se puede administrar por vía
oral. Por esta vía los efectos analgésicos son menos
de una quinta parte de los que se observan por vía parenteral.
Después de la administración de una dosis de 10 mg i.m.
las concentraciones plasmáticas máximas se observan
a los 30 minutos. La administración intravenosa produce unos
efectos analgésicos mucho más rápidos (entre
2 y 3 minutos), con unos efectos máximos a los 30 minutos.
Después de la inyección subcutánea, las concentraciones
máximas se obtienen al los 15-30 minutos con una duración
del efecto analgésico de 3 a 6 horas. La nalbufina se une muy
poco a las proteínas de plasma y atraviesa la placenta produciendo
unas concentraciones iguales o mayores que las observadas en el plasma.
La semi-vida del fármaco es de unas 5 horas en los sujetos
normales y de 2.4 horas en la mujer durante el parto. El metabolismo
de la nalbufina tiene lugar en el hígado, excretándose
sus metabolitos en la orina, la bilis y las heces.
Indicaciones y Posologia de Nalbufina:
La nalbufina se administra por vía parenteral.
Tratamiento del dolor moderado con Nalbufina:
• adultos nuevos en los opioides: 10 mg i.v., im o s.c cada 3-6 horas
(para una persona de 70kg)
• adultos tolerantes a los opioides: una dosis inicial de 2.5 mg i.v.,
i.m o s.c, observando la aparición de síndromes de abstinencia.
Si este no aparece, se puede aumentar la dosis hasta alcanzar el grado
de analgesia deseado
• niños nuevos en los opioides: 0.1—0.15 mg/kg i.m., i.., o
s.c. cada 3—6 horas
• niños tolerantes a los opioides: administrar inicialmente
el 25% de la dosis normal de nalbufina (ies decir, 0.0.25—0.0375 mg/kg
i.m., i.v. o s.c.) y observar la aparición de síndromes
de abstinencia. Su estos no se producen aumentar la dosis hasta obtener
la analgesia deseada.
Como preanéstesico o como adyuvante para la inducción
de anestesia general:
• Adultos: 0.3—3 mg/kg i.v. en 10—15 minutos. Si se requieren dosis
adicionales estas deben ser de o.25—0.5 mg/kg i.v.
• Niños de 1—14 años: 0.2 mg/kg i.m., i.v. o s.c. como
premedicación. Las dosis máximas son de 20 mg.
Las dosis máximas de nalbufina son de 20 mg como dosis únicas
y de 160 mg al día en los adultos. No se dispone de información
sobre las dosis máximas en niños.
No se dispone de directrices específicas para los pacientes
con insuficiencia renal. No parecen ser necesarios reajustes en las
dosis
Contraindicaciones de Nabufina y Precauciones:
Debido a sus efectos sobre el tracto digestivo, la nalbufina se debe
usar con precaución en los pacientes con alteraciones digestivas
incluyendo obstrucción gastrointestinal, colitis ulcerosa y
constipación. Los pacientes con colitis ulcerosa aguda u otras
enfermedades inflamatorias agudas del tracto digestivo son más
sensibles los efectos constipantes de los opioides. La nalbufina está
contraindicada en los casos de diarrea secundario a casos de envenenamiento
o infecciosa, no debiendo ser administrada hasta que el agente infeccioso
o tóxico haya sido eliminado
La nalbufina se debe administrar con precaución en los pacientes
con infarto de miocardio agudo ya que se desconocen sus posibles efectos
en estos sujetos. La nalbufina puede aumentar el tono del tracto biliar,
especialmente en el esfínter de Oddi, produciendo espasmos
biliares. Por lo tanto, se deberá usar con precaución
en los pacientes que padezcan desórdenes biliares o vayan a
ser sometidos a cirugía en el tracto biliar.
La nalbufina se debe usar con precaución en pacientes con asma
y/o insuficiencia respiratoria ya que, igual que otros analgésicos
opioides, puede exacerbar estas condiciones.
En los pacientes con traumas craneoencefálicos, se administrará
la nalbufina con precaución debido al riesgo de hipoxia y de
aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo.
De igual forma, se deberán tomar las debidas precauciones en
niños y ancianos que son más propensos a una depresión
respiratoria.
La nalbufina puede ocasionar un estado de excitación paradójico
si se administran otros analgésicos opioides, en particular
en los niños. En los ancianos puede producir retención
urinaria.
La nalbufina está clasificada dentro de la categoría
C de riesgo en el embarazo, pero dentro de la categoría D para
uso crónico o durante periodos muy prolongados. Se deberán
tener en cuenta los riesgos para el feto si se administra este fármaco
a la madre. Se desconocen los efectos que puede tener la nalbufina
durante la lactancia, por lo que no se aconseja su uso durante este
período.
En casos de un mal uso, puede desarrollarse tolerancia y dependencia.
La discontinuación abrupta de la nalbufina puede provocar síndrome
de abstinencia. El potencial de la nalbufina para producir adicción
deberá ser considerado en pacientes con historia de drogadicción
o en sujetos emocionalmente inestables.
La nalbufina se metaboliza en el hígado y se elimina preferentemente
en las heces. Se deberán tomar precauciones en pacientes con
la función hepática deteriorada. Los pacientes que hayan
mostrado unas reacciones de hipersensibilidad a los opioides no deberán
ser tratados con nalbufina por el riesgo a que se desarrollen reacciones
anafilácticas.
Las formulaciones galénicas con nalbufina suelen contener meta
bisulfito sódico que puede causar reacciones de hipersensibilidad
en algunos sujetos.
Interacciones con la Nalbufina:
La nalbufina se debe usar con precaución en los pacientes que
consuman alcohol u otros fármacos que afectan al sistema nervioso
debido a sus efectos depresores sobre la respiración. La depresión
respiratoria y nerviosa son acumulativas, pudiendo aparecer también
hipotensión si se utilizan conjuntamente ambos tipos de agentes.
La depresión del SNC puede ser aditiva si la nalbufina se usa
conjuntamente con antihistaminas H1 sedantes, anestésicos generales,
antidepresivos tricíclicos, benzodiazepinas, barbitúricos,
fenotizinas, tramadol, ansiolíticos o hipnóticos. En
estos casos, se deben reducir las dosis de uno o de ambos fármacos.
Los agentes con efectos agonistas/antagonistas de los opiáceos
(como el butorfanol o la pentazocina) pueden bloquear parcialmente
los efectos depresores de los agonistas opiáceos puros.
La depresión respiratoria producida por la nalbufina puede
ser aditiva si se administran concomitantes fármacos bloqueantes
neuromusculares. Cuando la nalbufina se utiliza conjuntamente con
antihipertensivos puede producirse hipotensión. En estos pacientes,
la presión arterial debe ser vigilada ya que puede producirse
con facilidad hipotensión ortostática.
Reacciones Adversas:
Las reacciones adversas más frecuentes de la nalbufina incluyen
sedación, mareos, vértigo, cefaleas, miosis, nausea/vómitos
y xerostomia. Otras reacciones adversas observadas incluyen visión
borrosa, calambres abdominales, dispepsia, mal sabor de boca, disnea,
sofocos, depresión respiratoria, asma y urgencia urinaria.
Los efectos adversos sobre el sistema nervioso central observados
con la nalbufina incluyen nerviosismo, depresión, llanto, euforia,
borrachera, hostilidad, pesadillas y confusión. Sin embargo,
estos efectos han sido comunicados en menos del 1% de los pacientes.
Estos efectos adversos están relacionados con las dosis.
Los fármacos de la clase de los agonistas/antagonistas opiáceos
pueden tener un cierto potencial para inducir dependencia. Algunos
pacientes han mostrado comportamientos consistentes con los cambios
fisiológicos que provocan la adicción y el síndrome
de abstinencia subsiguiente a la interrupción del tratamiento.
Sin embargo, la posibilidad de dependencia es mucho menor que con
la morfina. Los síntomas que acompañan al síndrome
de abstinencia son nausea y vómitos, diarrea, tos, lacrimación,
rinorrea, sudoración, y pilo erección (carne de gallina).
También puede producirse una elevación de la temperatura,
de la frecuencia respiratoria y de la presión arterial. La
posibilidad de abuso de nalbufina debe tenerse en cuenta en pacientes
con historia de drogadicción o que sean emocionalmente inestables.
En menos del 1% de los pacientes, la nalbufina puede ocasionar efectos
cardíacos: hipotensión, bradicardia sinusal, taquicardia
sinual, palpitaciones, hipertensión, hipotensión ortostática
y síncope.
Se sabe que los agonistas opiáceos pueden inducir prurito a
través de una estimulación de los receptores opiáceos
centrales. En el caso de la nalbufina, se ha observado prurito, urticaria
o ardor de piel en menos del 1% de los pacientes.
Precentacion de la Nalbufina:
Nubain®: ampollas de 10 mg y 20 mg
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